El Gobierno Nacional anunció importantes cambios en el régimen de pesos y dimensiones, actualizando las reglas para camiones y bitrenes.
La principal finalidad es aumentar la rentabilidad de los operadores argentinos, pero además incorporar unidades a GNC, eléctricas e híbridas a nuestras rutas.
Estas modificaciones permiten sustituir el Anexo R del Decreto 779/1995, el cual reglamenta la circulación de vehículos de transporte dentro de la Ley Nacional de Tránsito.
Para las configuraciones de articulación simple (tractor y semirremolque), la longitud máxima podrá alcanzar los 19,60 metros.
Esta modificación permite incorporar unidades que requieran de mayor espacio para sistemas de propulsión alternativos, que deban disponer de tanques, baterías u otros elementos tecnológicos.
En el caso de los bitrenes se establecen las siguientes longitudes máximas: vehículos B1, hasta 23,40 metros; B2, 26,50 metros; y B3, 31,25 metros.
Estos importantes cambios permitirán mantener o aumentar la capacidad de carga, elevando la rentabilidad y al mismo tiempo fomentar el uso de combustibles sustentables.
Principalmente, y en lo mediato, la nueva normativa permitirá impulsar la incorporación de unidades propulsadas a gas ajustadas a la matriz energética argentina.
La norma faculta a la Secretaría de Transporte a modificar o actualizar el nuevo Anexo R, de acuerdo a los avances o necesidades del transporte.
Dicha Secretaría podrá establecer plazos para incorporar nuevas configuraciones vehiculares, modificar las longitudes autorizadas y sumar relaciones diferentes entre peso y potencia.
También tendrá atribuciones para definir una implementación gradual de los cambios y contemplar excepciones o prórrogas para facilitar la adaptación de la industria.
Los parámetros completos sobre pesos, dimensiones, tolerancias y configuraciones se encuentran incluidos en el nuevo Anexo R.
Su aplicación determinará las condiciones técnicas bajo las cuales podrán circular las diferentes combinaciones de vehículos en la red vial nacional.









